viernes, 14 de octubre de 2011

Indignación en el campus de Fuenlabrada de la URJC

El descontento reinó este viernes en las facultades de la URJC situadas en Fuenlabrada. Miembros de la seguridad de la Universidad realizaron un control y registro en la entrada al campus a todos los que quisieran entrar. Algunos estudiantes mostraron su desacuerdo con el suceso y recogieron firmas en los distintos aularios para presentar una reclamación formal ante el Rectorado.

Los alumnos de la Universidad Rey Juan Carlos de Fuenlabrada vivieron el viernes un día fuera de lo normal. En la entrada al campus, varios agentes de seguridad contratados por la Universidad filtraron el acceso al recinto, solicitando el carné de estudiante de todo aquel que se dispusiese a entrar. El control, realizado sin previo aviso durante todo el día, provocó la indignación y las quejas de los estudiantes.

Los nuevos alumnos de la Universidad fueron los más afectados, ya que la mayoría de ellos no han recibido aún el carné de estudiante para el nuevo curso. Incluso algunos profesores tuvieron que acudir a la puerta de entrada para reconocer a sus alumnos y que así los guardias les permitiesen la entrada.

Los alumnos tuvieron que abrir sus mochilas, bolsos e incluso maleteros de sus coches, ya que los miembros de la seguridad también registraron las pertenencias de los estudiantes antes de permitirles la entrada al recinto. Una de las polémicas del suceso fue si los vigilantes de seguridad tienen derecho a llevar a cabo tales registros.

Para mostrar su desacuerdo con lo sucedido, un grupo de estudiantes de 3º de Periodismo rellenó una solicitud para recoger firmas por los distintos aularios y así reclamar contra un control que muchos lo han considerado como una vulneración de sus derechos, ya que los agentes bloquearon el libre acceso a una Universidad pública y exigieron mostrar el contenido de las mochilas.

Entre las posibles causas del control se apunta la convocatoria de un supuesto botellón en el interior del campus a través de las distintas redes sociales, por lo que los guardias buscaron cualquier tipo de bebida alcohólica entre las pertenencias de los estudiantes. Hace dos semanas se realizó una fiesta en el recinto que también intentaron evitar con diversos controles en el interior de la Universidad. Sin embargo, no dio resultado y la fiesta se llevó a cabo.

Lo sucedido este viernes en la URJC no ocurre por primera vez. En 2006, la dirección de la Universidad anunció un posible aviso de bomba para desalojar el recinto y suspender las clases. La advertencia, que nunca fue comprobada, sirvió como excusa para que los guardias de seguridad registraran las mochilas y pertenencias de los estudiantes en la entrada y pidiesen el carné universitario. Al igual que en lo ocurrido en esta ocasión, se había convocado por internet un botellón en el interior del campus.

Twitter se ha hecho eco de lo sucedido y varios hashtag, entre los que destacan #URJC, #IndignaciónURJC o #URJCfacts, han puesto de manifiesto el malestar entre la comunidad universitaria de la Rey Juan Carlos.

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